Hace mucho tiempo que no escribo una entrada, salvo el último Haiku. Y no es que no tenga nada qué decir, no es eso. Es que, a veces, no sé cómo hacerlo.
Me han sucedido muchas cosas últimamente. En cosa de apenas un año y medio mi vida ha cambiaddo tanto que ni si quiera yo la reconozco. He pasado de ser una persona sensiblona, algo "quejica", en ocasiones, y un tanto "egocentrista" (a mi parecer), a convertirme en una mujer por encima de todo, luchadora, pero también valiente, con coraje y ganas de pelear por mi vida.
He comenzado a tener armonía en mi vida y en mi alma, y todo esto a fuerza de luchar por mi subsistencia. El verme al filo de la muerte, me ha convertido en alguien que valora mucho más todo lo que le rodea; en alguien que es capaz de plasmar una sonrisa al dolor; en alguien que tiene en alta estima a aquel que se acerca a ofrecerle una palabra de aliento o una mano amiga; en alguien más auténtico.
Y hoy, aprovechando este medio y que mis ideas están más lúcidas, quisiera dar mis más sinceras y cariñosas GRACIAS a tod@s l@s que os acercáis por aquí y a l@s que os acercáis a mi vida para mostrarme vuestro lado más generoso.
¡Hasta pronto, cómplices!















































