
Hoy, aún teniendo la necesidad de escribir, no sé qué exactamente.
Es curioso y contradictorio, pero verdadero.
Tal vez, lo que quiera es comunicarme de alguna u otra forma y no se me ocurre otra manera que plasmándolo en mi blog.


Hoy, aún teniendo la necesidad de escribir, no sé qué exactamente.
Es curioso y contradictorio, pero verdadero.
Tal vez, lo que quiera es comunicarme de alguna u otra forma y no se me ocurre otra manera que plasmándolo en mi blog.

Hace un tiempo, escribí este texto que hoy quisiera compartirlo con vosotros y que puede aportaros algunas pinceladas sobre mí. 

Buenas noches a tod@s:
Quiero compartir con todos vosotr@s un excepcional y precioso poema de Joshua Naraim, que describe de una forma magistral la naturaleza del alma, su lugar de asentamiento y la relación de ésta con nuestra realidad.


Llevo años en busca de la armonía de mi alma y ha resultado ser una tarea ardua (y aún sigue siendo), que ha requerido de mi parte un considerable esfuerzo, especialmente, emocional. Algun@s de vosotr@s os estaréis cuestionando qué es lo que quiero decir con "armonía del alma" y tal vez, hasta habéis llegado a pensar que éste podría tratarse de un blog con carácteres espirituales o religiosos, pero os aseguro que, aún siendo una persona que se considera muy espiritual más que religiosa, no pretendo hacer de este lugar un púlpito donde se pregonen o difundan los intereses y las necesidades de otras personas, sino el mío propio, el cual no tiene que ver con una realidad espiritual o religiosa, a priori.
La armonía del alma que tanto ansío, se basa en lograr conseguir y mantener, el difícil equilibrio entre los sentimientos y las emociones que confluyen contínuamente a lo largo de nuestra vida y en cada una de las interrelaciones que mantenemos con las demás personas. Y con llamarle alma, no pretendo que tenga un matiz especial; tan sólo, hago referencia a lo que otros llaman el mundo interior o tu yo interno y que para mí, posee una clara implicación psíquica y claramente subjetiva.
Como podréis haberos dado cuenta, además de la complejidad de conseguir y mantener este equilibrio, la dificultad también estriba en entender y comprender toda esta presentación, pero os aseguro que a medida que se vaya consolidando el blog, iréis comprendiendo el significado de este, mi propósito.
Creo, que como manifestación de la razón de este título para mi blog, ha sido más que suficiente esta breve introducción, al menos por ahora. En sucesivos comunicados os iré dando mayores muestras de ello.
¡Hasta pronto cómplices!

